miércoles, 1 de mayo de 2013

COMENTARIO SOBRE LA PELÍCULA BLADE RUNNER (Ridley Scott, 1982)


SINOPSIS:A principios del siglo XXI, la poderosa Tyrell Corporation creó, gracias a los avances de la ingeniería genética, un robot llamado Nexus 6, un ser virtualmente idéntico al hombre pero superior a él en fuerza y agilidad, al que se dio el nombre de Replicante. Estos robots trabajaban como esclavos en las colonias exteriores de la Tierra. Después de la sangrienta rebelión de un equipo de Nexus-6, los Replicantes fueron desterrados de la Tierra. Brigadas especiales de policía, los Blade Runners, tenían órdenes de matar a todos los que no hubieran acatado la condena. 
Pero a esto no se le llamaba ejecución, se le llamaba "retiro".  http://www.filmaffinity.com/es/film358476.html


El motivo de ver esta película ha sido por el echo de pensar en la importancia que tiene la fotografía para los seres humanos. Estos robots tienen una necesidad innata de saber, de tener un pasado, de poder recordar, y eso es lo que les hace humanos. Esta es la clave, necesitamos de los recuerdos, sin ellos no somos nadie, no tendríamos pasado y las fotografías siempre serán recuerdos del pasado.

Somos capaces de formar nuestras propias historias con ver una fotografía, nos imaginamos lo que sucedía en ese momento y logramos crear un contexto sin que nadie nos lo cuente. También pedimos que nos cuenten  sobre ese momento, lo necesitamos, es importante saber quiénes somos, para poder decidir quiénes seremos.

A modo personal, me gustaba ver mis fotografías de pequeña, algunas fotos no  tenían respuesta para mi, incluso me evocaban tristeza, sobre todo una de mi padre que salía solo en la nieve, y una vez incluso lloré a verla , pensaba que estaba solo en ese momento, y que estaba pasando frío, ni si quiera pensaba que habría alguien haciendo una foto, yo era pequeña y apenas tenía concimiento de las cosas, solo veía fotos y me imaginaba historias. Una y otra vez me imaginaba que hacía yo llorando en algunas fotos, me habrían reñido, quizás tenía hambre, nunca encontré respuesta, quizás porque nunca le pregunté a mi madre, y si le pregunté ella ya ni se acuerda. Por eso las fotografías no siempre nos dan respuestas, es más pueden confundirnos y plantear nuevas incógnitas.