La salida al volcán de Barqueros no fué especialmente una salida productiva de fotos, pero si que lo fué en otros sentidos. Estar con tus compañeros de clase y Seño incluida de manera "extraescolar", me ayudo a desconectar de la rutina. Aunque si que me traje un resfriado, no lo cambio por haber estado en contacto con la naturaleza y disfrutar de aire limpio. Esta es mi fotografía para el concurso del "almendro más fotografiado del mundo". Me centro en su flor, tan bella y perecedera, cada año me sigue sorprendiendo cuando los campos de almendros empiezan a florecer, menos de un mes dura su protagonismo, y después ya deja de ser de interés fotográfico. Por eso, es tan especial.
