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miércoles, 1 de mayo de 2013

LA FOTO QUE NO HICE (V)


A menudo veo atardeceres preciosos cuando vuelvo a casa del trabajo o de clase. Suelo tener el móvil a la mano, pero esta vez fué muy deprisa, además iba hablando con mi compañera Estefanía, un poco despistadas. Estaba anocheciendo, realmente era un atardecer azul marino, con pequeñas partes anaranjadas en el horizonte. Ví un hombre que cruzaba con su bicicleta un puente peatonal de la autovía que vá hacia Acantarilla, y formaba una silueta a contraluz, totalmente negra que destacaba del cielo azul. 
Dije, "¡mira que foto!" y Estefanía dijo que iba  a decir lo mismo, y probablemente coincidamos  en la misma entrada de "La foto que no hice". Es agradable ir con gente que ve las mismas cosas que tu y que no piense que estás loca.



viernes, 8 de marzo de 2013

LA FOTO QUE NO HICE (IV)

   Era de noche y había llovido todo el día y ahora chispeaba, pasaba por la vía soterrada del tren.
Al cruzar el charco que cubría la mitad de las ruedas, vi que un niño de unos 12 años con una bicicleta se quedaba mirando el charco, quizás pensando si debía pasar con la bicicleta o buscar otra opción, que podría ser el camino más largo. Era una imagen preciosa, el niño y su bici a contraluz, las luces y los semáforos se reflejaban en el gran charco y en la carretera, y la lluvia creaba una neblina que terminaba de dar el equilibrio a esta "no-fotografía. Crucé despacito, para no mojarle, y miré dentro de mi coche por si llevaba alguna cámara, pero solo llevaba el móvil, el cual no hubiera sacado ni un 10% de su belleza.
Ilustración: Maru Sandoval
 

domingo, 24 de febrero de 2013

LA FOTO QUE NO HICE (III)

Una noche estrellada y un amor de verano,
amor adolescente, primer amor,
famosa lluvia de estrellas,
y fuimos a contarlas,
fuimos a atraparlas.
Acostados sobre la hierba mojada,
nuestros cuerpos en V,
separados por nuestras mejillas coloradas,
ocurre...crees que todo es verdad y que es mentira,
todo es único, te sientes única,
esto es imposible, nada ocurre por nada,
que si...que no... todo es posible...si esperas la casualidad...
la casualidad de las estrellas que se caen del cielo,
la casualidad de nuestras manos cuando esperas la casualidad...
un escalorfrío....y HAGO CLICK.

viernes, 1 de febrero de 2013

LA FOTO QUE NO HICE (II)

Sucedió no hace mucho, acabábamos las clases y nos íbamos de vacaciones de  navidad. Entonces fuimos 3 compañeros y yo a tomarnos un café a una terraza. Es esa semana en la que en los coles los niños cantan villancicos, y de disfrazan de pastores, angelitos ect. Y entonces pasó uno. Pero me quede mirando, era una niña con un vestido blanco, no le ví la cara en ningún momento, pues  unas alitas de angel con plumas blancas casi más grandes que ella se la tapaban. Yo miré a través de la pérgola transparente , la seguí con la mirada, desapareció  y dije...¡Mierda!


domingo, 27 de enero de 2013

LAS CIENTOS DE FOTOS QUE NO HICE número 1

   Me remito al verano 2009,  Cuba, olores y sonidos, música en cada esquina, ahí me dí cuenta de que quería llevarme recuerdos de aquel lugar,recuerdos incapaces de contarse en una postal, ni si quiera en video, aún así lo intenté. Tenía una compacta a punto de averiarse del todo, me viraba las fotos a un tono azulado y frío, nada que ver con lo que La Habanna significa. Estaba tan enfadada, que a penas hice fotografías. y me dediqué adisfrutarlo, a memorizarlo.Veía rincones fotografiables a cada instante, preciosos retratos autóctonos que contaban por sí mismos mil historias, casas de colores alegres que estaban tan en ruinas que no sabía si eran bonitas o todo lo contrario, aunténticas joyas automovilísticas, taxis divertidos, taxis legales, taxis ilegales, viandantes al ritmo del "son", perdida entre sus calles, en una me metí que no era para turistas, pero fué la más auténtica, vi a las mujeres comprando es su mercado, animales aún vivos y a la venta, los jóvenes tirados en un portal, y los niños que salían del colegio con su uniforme y me pidieron caramelos.

Son muchas las "fotografías" que no me pude traer, pero están en mi memoria.
Pero sin duda si tuviera que traerme una sería una noche en el malecón, jóvenes y abuelos sentados en el paseo, un grupo de cubandos tocando en directo, un puesto de helados, y un loco que luchó en la guerra y se sabía los nombres de viejos cantantes Españoles.